Amor incondicional: El proceso

La crónica de una donación de riñón, y la vida cotidiana de una pareja enamorHada.

Todos ya lo sabemos: este es mi blog y obviamente soy su protagonista… pero también sabemos que tengo un actor de reparto que aparece constantemente en escena, así como lo ha hecho toda mi vida, y obviamente nos cae muy bien… mejor dicho, lo amamos mucho. 

Si imaginamos nuestra vida como una puesta en escena, muchas veces pensamos que seríamos los protagonistas de un sitcom mexicano, un friends o how i met your mother más, donde exaltamos la clase media y la nueva normalidad de unos treintañeros sin hijos. Con escenas de desacuerdos y finales jajacientos que te calientan el corazoncito, te invitan a ver el siguiente capítulo, saltar el intro y estar seguros que terminaran dándose un beso o un abrazo al final. 

Aún así ,también sabemos que en este Truman Show llamado “La vida de Hada y Jonas” alguien escribió un spinoff obscuro que más que serie es como un fanfic lúgubre, que pone en entredicho todo lo que conocemos de los actores. Este spin off tiene enfermedades y desacuerdos que duran días, cuentas por pagar y derroches crediticios, con silencios helados y lágrimas solitarias que solo los lectores pueden realmente ver, y sobre todo entender, leyendo los dos lados de la historia. 

Por un lado tenemos a Hada, romántica empedernida, mexicana chingona e independiente que es mucho en todo, incluso en los sentimientos. En este universo alterno, a Hada le da por escribir; a veces mensajes, a veces crónicas, a veces poemas porque llorar y gritar todos los días se vuelve cansado… Esa Hada escribe porque quiere preservar los momentos en que sus sentimientos son tan fuertes que construyen cosas. 

Un día lúgubre, en esta aventura que vive con su compañero, su actor de reparto, decidió pensar en prosa sintiéndose una poetisa amateur envuelta en un remolino de emociones y escribió:

Hoy llegué de la vida, me abriste la puerta y se sintió la desolación
Me contaste tu día, y la solicitud de tu doctor
Tu cara sin sonrisas, tus ojos parecían una prisión
Aprisionando tu melancolía y denotando tu preocupación

Me dijiste “Se llegó el día” de presentar al doctor la opción que tengo de donador… Día que siempre supimos llegaría. 
Pero nunca supimos la desesperación que traería buscar quien te regale un poquito de vida, quien te regale un riñón.
Tú sabes que yo te regalaría mi vida, pero también sabes que no soy la mejor selección.
Lo ideal sería tu familia, y enterrado en tus pensamientos me dices que no está en su corazón, que tienen miedo.
Seguramente encontraremos otra opción 

He tratado de engañarte sin malicia, diciéndote que entiendo tu posición
Qué engaño tan mal logrado, pues yo nunca he estado en tu situación 
Solo sé que si te fueras de esta vida te llevarías la mía, qué penosa disposición. 
No sé qué haría, cómo me comportaría, o todo lo que rompería

Después de lograr parar las lágrimas y contener ese agujero en su estómago, Hada se detuvo y logró convencerse de alguna solución inverosímil pero probable para poder engatusar a morfeo y que viniera por ella poniendo fin a este día que se le antojaba eterno.

Sin pensarlo, las siguientes semanas se hizo pruebas de todo lo posible… y para sorpresa de todos, resultó que ella era una opción plausible. 

Después de muchos piquetes y la misma historia contada una y mil veces 

X: Señorita, ¿Por qué se hace este estudio? 

Yo: Porque el amor de mi vida necesita un riñón y al parecer seré yo quien se lo pueda donar

y los mismos buenos deseos entonados otras mil más

X:“Que todo salga bien, vas a ver que lo vas a lograr” 

Ella seguía viviendo el proceso… esperando resultados y pasando las fases del protocolo, seguía viendo los ojos de su actor de reparto llenos de emociones: malas buenas y malas malas, lo que la preocupaba… y como si fuera un acertijo, su preocupación preocupaba a su actor, y eso la preocupaba a ella que era incapaz de explicarle su emoción.

Entonces otro día escribió:

Quisiera decirte un millón de cosas, cuánto te amo sería solo una de ellas, que mi riñón es tuyo jeje con esta se cumplen un millón de habértelo dicho también.

Decirte que te entiendo es una mentira, yo no sé lo que se siente estar en tu lugar, sin embargo estoy a tu lado… viendo tu vida conectado a una máquina, necesitando vida, sintiéndote incapaz de pedirla, por qué pesa, en el corazón y en tu mente, en esa mentecita ansiosa tan creativa y al mismo tiempo tan destructiva, sé que pesa… 

Sin embargo estoy segura de que tu partida pesaría mucho más, pesaría en todos los que te amamos, en las risas que no escucharíamos, en los juegos que no descubrirías, pesaría para siempre.

Te veo y me quedo sin palabras, yo estoy dispuesta a regalarte un poquito de mi vida y que me acompañes más tiempo a vivir la mía, pero parece que te resistieras, por miedo a mi futuro o a la falta de él… te veo y no entiendo tus ojos, no sé lo que sientes pero sí sé, que si te vas… me llevarías contigo.

Seguían pasando los meses y resultó que así fue, ella fue siempre la mejor candidata. Ahora solo quedaba esperar la burocracia del gobierno evitando la trata de blancas… un buen día el doctor con su espectacular afabilidad y elocuencia escribe en un mensaje de whatsapp  “Pues ya está aceptado por el CENATRA, en un momento te mando la carta.” Les dió la mejor noticia del año. 

Ese día ella brincó de felicidad, cada fase del proceso que avanzaba, celebraba que él y ella eran el uno para el otro desde sus células y ahora aceptado por la mismísima CENATRA. En realidad, tratando de ser justa, el lado de Jonas ¿cómo recibió la noticia? No lo podría describir jamás, pues siendo parte de la historia e incapaz de ser imparcial, no hay forma de saber lo que ese whatsapp ocasionó en él. 

Inutil intentar describir lo que pudo haber sentido, pues después de los meses que tardó el proceso en concluir, se abrieron brechas entre los dos. Sin darse cuenta, cavaban y cavaban con preocupación y miedo… solamente se separaban más.  

Empezaron a cambiar y cada vez, se entendían menos. Se volvió monotona la incapacidad que tenían esos dos de hablar, o de entenderse quizás, ella dejó de intentarlo y en su aplicación de notas, debajo de unas cuentas escritas para su trabajo, volvió a la prosa:

Tantas cosas he tratado de decirte arrebatada por la pasión 

Que los riñones no se piden, sino que se reciben 

Tantas veces he tratado de decirte que darte mi riñón no es un acto altruista, desinteresado, es tan egoísta y natural como el acto de caminar, comer o disfrutar 

Porque tu vida se ha trenzado a mí con tanta pericia que tu respiración es la mía, y tu preocupación mi pesadilla.

El acto de darte mi riñón es reconocer que si tu te vas de esta vida, también estarías llevándote la mía.

Y te ruego que entiendas mi posición, pues aunque es un acto de amor también es uno de supervivencia, de humildad ante mi incapacidad de vivir en este mundo sin tí. 

Aparentemente la historia escrita por este lúgubre autor de fanfics, está por terminar, el trasplante se va a lograr, y tras repetir una y mil veces que su vida sin él se acabaría, Hada tendrá que cambiar, pues aparentemente este libreto terrorífico de espera descontrolada tiene más que enseñarle que solo aguantar.

Siendo esta una recopilación real de las notas que escribió en los días que sintió tanto que tenía que germinar algo, aunque fueran líneas de dolor, este relato es como lo dije en un principio para no olvidar, porque soy ella pero trato de verla desde afuera para darle espacio a él (aunque no lo entienda), solo puedo decir que esto me y le trae paz porque sentir es parte de existir, y este blog es para eso… para recordar que pase lo que pase aún sigue valiendo la pena vivir. 

Vivir el trasplante será otra aventura por sí sola, el miedo a que te abran el cuerpo  y la mano de alguien esté dentro de ti y no de la forma chida… me dan ñañaras nomás pensarlo, pero después del dolor y la cicatriz, todos los cambios que vienen serán otra aventura. 

Esto aún no termina y estoy emocionada… no siempre bien emocionada, a veces mal emocionada pero sin duda feliz de que estamos avanzando, esta historia continuará. 


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